Cobrar tus deudas sin pasar por el juzgado es posible. Ya hemos hablado en otros post sobre este tema y aclarado dudas de que realmente es viable y altamente eficaz poder hacer ese cobro de morosos extrajudicial. 

No por acudir a otras vías distintas a un tribunal resulta menos posible el recobro, dependiendo de la situación concreta y del impago a reclamar. De hecho, la vía extrajudicial puede llegar a resultar altamente práctica y rápida para resolver ciertos tipos de cobros a morosos. 

Como siempre, recomendamos analizar cada caso de forma particular y acudir a un profesional del ámbito jurídico, como puede ser un abogado o procurador, para que nos asesoren sobre las posibilidades existentes y nos presenten todas las vías a explorar para poder hacer esa reclamación de impago y poder llegar a cobrar a nuestro moroso, ya sea por vía extrajudicial o vía judicial. 

Ante esta posibilidad de cobro de morosos por vía extrajudicial, los ficheros de morosos figuran como las principales herramientas para poder ejecutar ese cobro y por ello nos vamos a referir especialmente a ellos y a todas las ventajas que aportan para que podamos valorar si la opción extrajudicial se adapta a nuestras necesidades de reclamación de impagos.

Antes de comenzar vamos a conocer qué es exactamente este concepto que describimos en este post. Qué es la cobranza extrajudicial y cómo resolverlo. 

Como concepto la cobranza extrajudicial o prejudicial se refiere al conjunto de acciones dirigidas a lograr el recobro en una etapa previa o ajena a la cobranza judicial. Se puede decir que son todos los esfuerzos que realiza una persona física o jurídica para poder cobrar su dinero a partir del primer día de mora del deudor ,sin tener que llegar a la vía judicial. 

Dentro de las acciones para el cobro de morosos de forma extrajudicial, cabe hablar de llamadas telefónicas, emails, visitas a domicilio o cartas de requerimiento, ya sean cartas ordinarias, certificadas, burofax o incluso requerimientos por vía notarial. Se trata de vías más amistosas para poder solucionar esta situación de morosidad de forma relativamente sencilla y sin tener que recurrir a pasos más contundentes donde intervengan ya actores en el marco de un procedimiento judicial. 

Medios de cobro de morosos de manera extrajudicial

La crisis económica que ha llevado a España y al mundo a colocarse en números negativos y en situación de recesión, ha acuciado enormemente el sector comercial siendo muchas las empresas que se han visto abocadas a incurrir en impagos e incluso a tener que cerrar ante el hecho de no poder responder a todos los gasto, y la limitación constante de ingresos provocada, en muchos casos, por los impagos de clientes. 

Esta situación ha sido generalizada y quizás pueda llegar a mitigarse con la favorable evolución de la pandemia y los fondos europeos, pero queda un largo camino todavía por recorrer y por lo tanto vamos a plantear diferentes medios que ayudan al recobro de morosos que mantienen impagos con personas físicas o jurídicas, pero que pueden resolverse por vía extrajudicial, tratando de evitar el proceso monitorio que puede conllevar más tiempo y desembolso monetario. 

Lo que sucede es que estas medidas o métodos no suelen ser demasiado conocidos y si las cantidades adeudadas no son demasiado elevadas, las empresas o particulares que tienen esos deudores deciden no arriesgarse y acaban por prescindir de reclamar las cuantías. No obstante, tanto los operadores del mercado como los propios profesionales del Derecho van siendo cada vez más conscientes de los nuevos métodos de cobro de morosos por vía extrajudicial, que se unen a los tradicionales y que pueden configurar una estrategia de recobro muy interesante, como la que planteamos a continuación:

  • Vía amistosa con contacto con el moroso por vías amistosas como las que hemos mencionado anteriormente. Se trata de manifestar a nuestro moroso a través de llamadas telefónicas, emails, cartas, SMS…, que es necesario que cumplan con su obligación de pago y que vamos a hacer todo lo que sea necesario y en Derecho sea posible con ese fin. Con carácter previo, es útil haber intentado entender la situación del deudor por la que se ha producido ese impago y ver si ha sido por causas puntuales, en cuyo caso cabrá la opción de presentar una actitud más flexible e incluso conceder al deudor nuevos plazos de vencimiento. En otro caso, el inicio de esta vía amistosa es un buen comienzo de este proceso de recobro extrajudicial, al que seguiría el siguiente. 
  • Requerimiento de pago extrajudicial más formal. En este punto podemos recurrir a contactar con nuestro moroso certificándole de manera formal a través, normalmente, de un burofax nuestra necesidad de recobro, advirtiéndole además de que se llegarán a adoptar las medidas legales que sean necesarias para obtener el cobro del impago.
  • Contratación de una empresa de recobro. Se trata de una acción que puede ser efectiva, ya que las empresas de recobro conocen todas las acciones que pueden llegar a activar para hacer que los morosos respondan de las deudas que tienen contraídas para con sus acreedores. Las empresas de recobro, en muchas ocasiones, cuentan entre sus acciones con el recurso a una herramienta muy útil que son los ficheros de morosos. Se trata de una medida de presión que funciona muy bien y en la que nos vamos a centrar en el siguiente punto, como la medida que presenta más alta eficacia ante el cobro de morosos por vía extrajudicial. 
  • Acudir directamente a un fichero de morosos. Lo analizamos en el epígrafe siguiente.

¿Por qué son útiles los ficheros de morosos en el proceso de recobro de impagos?

Los ficheros de morosos son probablemente las herramientas más eficaces de cara a la cobranza de deudas de forma extrajudicial. Se trata de un sistema de publicación de datos de personas físicas o jurídicas deudoras para que sean conocidos por otras personas físicas o jurídicas con interés legítimo en acceder a dicha información, actuando en consecuencia como elemento indirecto de presión para lograr el cobro de la deuda, ante la posibilidad para el deudor de quedar cerrado su acceso a crédito, préstamos o contratación con terceros, y al mismo tiempo como arma disuasoria ante posibles morosos y preventivo para quienes desean evitar contratar con ellos, mediante la consulta al fichero. 

El método es sencillo y vamos a describirlo a continuación para que quede claro que el cobro de morosos por vía extrajudicial es posible y altamente eficaz y aunque siempre recomendemos estar bien asesorado por profesionales, sean cuales sean las acciones a tomar, esta vía extrajudicial es una opción atractiva. 

Lo primero de todo es facilitar al fichero de morosos la información y documentación relacionada con la deuda que queremos recuperar. El fichero debe validar la información y certificar que es legítima y correcta para poder empezar el proceso de inclusión en el fichero. En el caso del Registro de Impagados Judiciales, fichero de morosidad judicial pionero en el mundo, la vía judicial se entiende que se ha explorado con carácter previo, con nulos resultados, y es a continuación cuando se desea hacer uso de un fichero de morosidad con el fin de lograr la eficacia en el recobro que con la resolución condenatoria no se ha conseguido. Por tanto, desde el RIJ se comprueba que existe una resolución judicial firme que acredite la existencia del impago.

A partir de ahí, el RIJ enviará al deudor, en nombre del acreedor, un requerimiento de pago con advertencia expresa de inclusión en el fichero, para cumplir con la exigencia que la normativa sobre protección de datos establece para el acreedor de realizar dicha advertencia previa.

El RIJ es de acceso público para quien presente interés legítimo en conocer la información que contiene, lo cual lo podrá hacer por medio de su letrado, por lo que tanto personas físicas, jurídicas, administraciones públicas, entidades financieras y bancos puede tener acceso a ver esta información. Y si nuestro nombre o el de nuestra empresa aparece en ellos nos veremos muy afectados, ya que no se nos concederán créditos y tendremos problemas para intentar realizar nuevos contratos o acciones comerciales. 

Una vez incluido el deudor en el fichero, permanecerá durante un máximo de cinco o diez años, según sea persona física o jurídica, respectivamente, desde el vencimiento de la deuda, mientras no realice el pago de la misma, produciendo durante todo ese tiempo los perjuicios para su imagen financiera que hemos comentado.

La información sobre impagos incluida en el RIJ es además accesible al sistema financiero y empresarial español a través de Informa D&B y Experian, lo que mejora exponencialmente la tasa de recobro.