La reclamación de impagados por no responder ante las deudas con sus acreedores se está viendo incrementada de forma muy acelerada en los últimos meses. Este aumento en la reclamación de deudas y por lo tanto de los propios impagos viene acontecido por la actual crisis socioeconómica en la que España está inmersa provocada por la crisis sanitaria de la Covid-19. Siempre han existido clientes que no responden ante sus proveedores con los pagos acordados o por lo menos dentro de los plazos previstos que se regulan en la ley. Sin embargo el panorama actual y la situación tan complicada por la que están pasando las empresas, hace que todo lo relacionado con los pagos y las facturas se haya ralentizado y casi nadie pueda responder ante ellos en los plazos previamente acordados. 

Día a día nos encontramos con situaciones donde un proveedor que ha ofrecido sus bienes o servicios a una empresa con la que cerró un acuerdo comercial, se ve en una situación financiera complicada porque llegado el momento del pago por estos servicios o bienes, no se da lugar. Incluso dentro de empresas o proveedores con una larga trayectoria mano a mano. El marco económico hace que aun queriendo, no se pueda responder por estos importes y haya que llegar a reclamar estos impagos de forma menos amistosa y proceder con medios o herramientas que facilita la Justicia para poder recuperar los pagos pendientes por esos bienes o servicios, que incidimos, ya han sido prestados. 

El cobro de deudas

Conocemos el cobro de deudas o reclamación de impagados o impagos como una gestión económica que puede traer grandes problemas. Siempre se intenta realizar esta gestión de la mejor manera posible e intentando que sea un proceso ágil y sencillo, pero bien es cierto, que no siempre es así. Son muchos los métodos a los que se pueden recurrir para gestionar este cobro de deudas y reclamación de impagos y vamos a conocerlos todos para que cada uno pueda exprimir la vía que sea más acorde con sus intereses. 

Reclamación de impagos por vía judicial

Cuando una persona física o jurídica decide contar con las herramientas que la vía judicial proporciona para resolver sus impagos es importante tener en cuenta aspectos como contar con toda la documentación necesaria que certifique que el impago que se reclama es verídico, que se ha reclamado dicho impago al deudor y se le ha hecho saber que ha incumplido los plazos y por supuesto que es una deuda legal. Además, siempre que se inicia un proceso de estas características es importante recalcar que lo aconsejable es contar con un profesional del sector, un abogado o procurador que guíe al acreedor en este proceso y pueda asesorarlo durante todas las fases y sobre todo le indique cuál de todas las posibilidades de reclamación por su imago generado es la más óptima para su caso. Es cierto que para reclamación de cuantías con importe inferior a 2.000 euros no es necesario contar con este profesional, pero siempre es aconsejable. Hace que todo sea más ágil y sencillo. 

Ahora vamos a relacionar las opciones que se presentan cuando se cuenta con la vía judicial para la reclamación de impagos. Estas opciones dependen de la documentación con que el acreedor cuente y el importe que necesite reclamar. 

  1. Procedimiento monitorio. En este procedimiento es necesario contar con un documento del tipo de los que relaciona la propia Ley de Enjuiciamiento Civil (facturas, albaranes, documentos de los usados habitualmente en el ámbito correspondiente, etc.). Tiene la ventaja de que en caso de no existir oposición del demandado, se puede acudir directamente a la ejecución. En el supuesto de que el demandado presente escrito de contestación, el procedimiento se transformará en verbal o en ordinario, dependiendo de su cuantía.
  2. Procedimiento Declarativo. Puede ser de dos tipos verbal u ordinario. La reclamación del impago se puede interponer sin necesidad de instar previamente la petición inicial del procedimiento monitorio que ya hemos comentado en el punto uno. En el Procedimiento Verbal la cantidad a reclamar no puede superar el importe de los 6.000 euros. En el Procedimiento Ordinario la reclamación de los importes adeudados superan los 6.000 euros. 
  3. Procedimiento Cambiario. La obligación de pagar la cantidad adeudada está documentada en un título de los previstos en la Ley Cambiaria y del Cheque, y debe cumplir todos los requisitos exigidos en la legislación nombrada.

Reclamación de impagos por vía extrajudicial

Ya hemos comentado que el proceso monitorio con la documentación necesaria es la forma más rápida y sencilla, desde el punto de vista judicial, para reclamar a los deudores los impagos pendientes por no responder ante ellos dentro de los plazos previstos. Sin embargo, esta presunta rapidez y eficacia, en la práctica, no es tal en muchas ocasiones, por lo que resulta conveniente conocer también qué opciones proporciona la vía extrajudicial. Sobre todo si se mantiene una relación cordial con el cliente que no ha respondido ante dicho impago, la reclamación de impagos por deudas utilizando la vía extrajudicial contará con varios pasos a seguir:

  1. Lo principal es recopilar toda la información relativa a la propia deuda. Ver si se firmó con el cliente un contrato comercial, los plazos estipulados para el cumplimiento del pago, la referencia a los bienes o servicios contratados y el importe a pagar por ellos. Tener toda esta documentación resulta de gran ayuda para comenzar la reclamación amistosa y si llegado el momento esta vía no aporta el resultado previsto, ya se tendría toda la documentación agrupada para poder comenzar un procedimiento judicial.
  2. Contacto con el deudor. Es momento de ponerse en contacto con el deudor y conocer directamente el problema por el cual no ha podido responder ante el impago. Quizá pueda ser una situación puntual y se pueda llegar a un acuerdo con el aplazamiento de la misma deuda o un aumento del plazo para responder ante él.
  3. Contactar con una empresa de reclamación de impagados. El Registro de Impagados Judiciales, creado por la Abogacía española, por y para abogados, ofrece un servicio online y automatizado de reclamación de deudas con resolución judicial firme que constituye una potente y eficaz herramienta de recobro, ya que concluye con la inclusión del deudor en el Fichero de Morosos RIJ. Esta es una forma de reclamación de impagos que puede resultar más éxitosa. Podrán reclamarse, previa autorización del cliente, deudas ciertas, vencidas, exigibles, reconocidas en resolución judicial firme y con una antigüedad máxima de 5 años desde el vencimiento de la obligación si son relativas a personas físicas y de 10 años si son relativas a personas jurídicas o a otro ente sin personalidad. La información publicada en el sistema afectará a la capacidad crediticia, a la reputación empresarial del afectado y a sus criterios de Scoring y Rating. Con todas estas opciones lo mejor siempre es analizar bien la situación, la documentación con la que se cuenta y el importe que se reclama. La reclamación de impagados por deudas debe analizarse de forma individual y por eso siempre se recomienda la contratación ya sea por asesoría o por seguimiento durante el proceso judicial, de un abogado o procurador que indique cuál es la mejor solución para cada caso y qué herramientas se deben utilizar para conseguir recuperar ese impago.